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Cefalea tensional

La cefalea tensional el dolor o malestar en la cabeza, el cuero cabelludo o el cuello. Puede ocurrir a cualquier edad, pero es más común en adolescentes y adultos. Una cefalea tensional se produce cuando los músculos se tensan en exceso y/o con más frecuencia de lo habitual. Las contracciones musculares pueden ser una respuesta al estrés crónico o ansiedad, a traumatismos craneales o a situaciones que provocan sobrecarga como el bruxismo o la disfunción cráneo-mandibular.

Utilizamos nuestra mandíbula cientos de veces al día para respirar, comer, hablar... Además, los músculos mandibulares también forman parte del sistema postural, relacionándose con la columna cervical y el cráneo. Es habitual que aparezcan tensiones por sobrecarga, que a la larga afectarán a toda la columna vertebral. A estas molestias debemos añadir los desequilibrios globales de la postura, los trastornos de las posiciones de los dientes y el estrés general.

Evitar malos hábitos

  • Morderse las uñas, lápices, etc…
  • Masticar chicle
  • Respirar por la boca
  • Comer alimentos muy duros
  • Exceso de productos estimulantes (cafés, colas…)
  • Hiperactividad mental y laboral
  • Comer y dormir siempre del mismo lado
  • Mala postura corporal

Adquirir buenos hábitos

  • Posición de reposo de la lengua: la punta de la lengua debe descansar en la parte anterior del paladar. Como si fuésemos a pronunciar la palabra no.
  • Dormir de ambos lados y boca arriba 7-8 horas al día
  • Realizar actividad física aeróbica (caminar, correr, nadar, bicicleta o deporte de equipo) al aire libre (preferentemente al borde del mar o en zona boscosa) al menos 2 veces por semana
  • Practicar técnicas de relajación sencillas basadas en la toma de conciencia corporal 10 minutos al día
  • Cantar, reír, comunicarse con los demás…

Ejercicios sencillos

  • Desperezarse y estirarse bien cada mañana…las manos, los brazos, los hombros, el cuello, la nuca, la boca, la cara, la lengua, las mandíbulas…tomar conciencia de la respiración y de todas las partes corporales que hemos movilizado y estimulado.
  • Auto-masajes: suaves masajes circulares con los dedos índice y corazón en mejillas, sienes, frente y nuca
  • Presiones mantenidas (1 minuto), con los pulgares en la parte interna de las cejas (hueso frontal) y en base de cráneo (hueso occipital).